La aparicion de señales de TV como Encuentro y Paka Paka representan una bisagra en la concepción de televisión pública. La ausencia de publicidades de productos de consumo y una grilla de programación compuesta por contenidos de profunda raíz identitaria tendiente a favorecer al diálogo de las diversas culturas de la nación delimitan un nuevo modelo de tv pública donde el destinatario considerado como espectador consumidor va dando lugar al espectador ciudadano. Esta transformación insoslayable nos estimula a pensar en una patalla regional, la del Canal 7 de Chubut, donde poder reconocernos.
Pienso una tv pública regional en un contexto marcado por la tv privada, en un escenario necesitado de visibilizar las identidades regionales, y que ademas viene de un proceso destructivo de loestatal/público que en Chubut, o al menos en el Canal 7, se estira desde los‘90 hasta la primera década del 2000.
Creo que el Canal 7 viene de ser el reproductor de un proyecto de pensamiento único, que intentó cohesionar la diversidad regional desde un ordenamiento fuertemente central y radicalmente homogeneizador. Desde la capital de la provincia se fue articulando el centro físico – talvez por eso conservó eso de 7 de Rawson- y en la figura del entonces gobernador, el centro simbólicode la integracion regional. Bajo esta concepcion de tv pública se construyó una grilla con escasos productos autóctonos, excesivas apariciones del ejecutivo –a toda hora, desde cualquier puntode la provincia y mayormente inaugurando obras- y colocando en horarios de mayor audiencia contenidos de productoras de Buenos Aires –como los noticieros de Canal 13 y los productos de Ideas del Sur de Marcelo Tinelli-.
Esas transmisiones sin retorno, de una sola vía, de efímeros espacios dedicados a la circulación de la cultura regional, se estructuraron para la construcción de un vínculo centralidad/periferia .
Por eso, ante la implementación de la nueva ley de medios, la tv pública de Chubut debería constituirse, a través de su grilla de programación y la calidad de sus contenidos, en un actor más del cambio social, facilitando la interacción, estimulando los procesos de circulación de significados sociales, dando lugar a los nuevos significados sociales y procurando el protagonismo de lo regional para que lo público se despegue de lo gubernamental.
En este sentido la tv pública de Chubut podría convertirse en un instrumento que contribuya a que la región deje de ser un paisaje sin voces y pueda trascender la definición geográfica para asumir su carácter histórico, político y cultural en un ámbito donde confluyan las experiencias de todos; con una programación orgánica e identitaria de aquello que pretende representar, interpelar y comunicar.
La televisión pública regional necesita incluir en su programación aquellos contenidos tendientes a desnaturalizar las propuestas discursivas de los medios de comunicación. Serán propicios para este fin los programas dedicados a la observacion de las diversas propuestas de sentido sobre la construcción de la actualidad: los medios gráficos, radiales y televisivos que conforman el abanico de medios de la región. La televisión pública tiene que ser capaz de recopilar, ordenar, analizar y reinterpretar las diferentes construcciones de la actualidad, con el objetivo de que la ciudadanía tenga herramientas para hacerse de una posición personal frente a las producciones de los medios de comunicación.
La programación de un canal público debe aspirar a consolidarse como el lugar desde donde se asume la heterogeneidad de su audiencia, dispuesto a fortalecer vínculos y a transformarla construcción del otro como un enemigo o competidor, diseñando contenidos que inicien un proceso de des-estigmatización de sectores sociales, credos, etnias, segmentos etarios y cuestiones de género. Ademas, en relación a la otra tv, la privada, sería muy conveniente que la tv pública se ocupe de lo descartado por la tv privada, dando lugar a la experimentación de otras formas de representación, otros géneros de televisión y otros modos de hacer los géneros ya reconocidos.
Una televisión que necesita ganarse un lugar en las preferencias de la audiencia regional podría constituirse en el espacio desde donde puedan conocerse las voces aún soterradas, las prácticas sociales que vienen instaurando un nuevo modo de hacer en el mundo y representan, hasta ahora, las experiencias que han quedado al margen del flujo discursivo de lo televisivo.Me refiero a los contenidos que desde la pantalla de televisión instalan una nueva verdad sobre el continuo social y no consisten en una repetición bellamente adornada destinada a conservar la mirada de las cosas. Esta televisión pública deberá hacer de lo "no dicho" un contenido innovador, revelador y movilizante.
Entonces podríamos pensar en construir una televisión donde los contenidos tambien puedan surgir de abajo hacia arriba, una programación con productos que reconozcan las capacidades y necesidades del componente social dela región, es decir: un programa de salud planificado desde los agentes sanitarios y sus experiencias, un programa de literatura patagónica a partir delas vivencias en bibliotecas populares, un programa de arte surgido de las actividades de los centros culturales, entre otros.Se trata de recoger del seno de lo social aquello que circula y transforma pero que aún no se materializó en un soporte que lo fije, represente, plantee. Esto es pensar en una tv capaz de constituirse como hecho social, de instalar y legitimar la cultura de un pueblo.
Quedarán abiertas muchas preguntas sobre como debe ser la televisión pública de nuestra región, ¿qué castellano deberán hablar las televisiones públicas regionales? ¿Qué publicidades deberán circular en su programación? ¿Qué ciudadano construirá, de cara al futuro, cada televisión en la suma de sus contenidos?