“La alegría del alma está en la acción”
El siguiente es el relato de una experiencia liberada de prejuicios. Esto nos pasó a nosotras en Gaiman: dos paseantes conducidas por el Río Chubut hacia un lugar inesperado. La “puerta trasera” que descubrimos nos dio acceso a un mundo lúdico y asombroso, regido por una filosofía de la acción que desde la basura configuró un mundo recreativo: transformación, juego y belleza, un mundo que intentaremos transponer a un lenguaje audiovisual y desde los deshechos,concebir una nueva creación.
Gaiman prometía ser un pueblo perdido en el tiempo. Casas de té, colonos galeses y un paisaje pintoresco. Dimos la vuelta en torno a la plaza y nuestros pasos nos llevaron al río. De color verde claro, sedimentoso, el Chubut corría bordeado por un camino bastante angosto, cercado por árboles ralos componiendo un paisaje invernal, algo árido y reforzado por la luz dura del sol del mediodía. Pocos pasos después, entre los árboles y hacia el terreno, nos encontramos con un panorama de árboles revestidos con flores fabricadas con botellas de PVC ycercos recubiertos por incontables latas entre otros elementos descartables.Los cercos solo en parte estaban en pie, delimitando un sendero.
¡Esto es un laberinto! Qué viaje, pensamos.
A través de las partes del cerco que estaban caídas decidimos ingresar a la promesa laberíntica que se nos apareció. Nos encontramos con otras construcciones artísticas montadas con incalculables botellas, tetrabrics, chapitas, autos destartalados y óxido creciendo a la par de los árboles. Seguimos andando y no terminábamos de entender dónde estábamos. Fue toparnos a primera vista con un gran sinsentido sumido en el abandono.
¿Un parque temático sobre reciclaje? ¿Un emprendimiento privado de un loco en viaje surreal?
Sobre los cercos descubrimos carteles de chapa pintados a mano que anunciaban reflexiones sobre la existencia humana y la vida en sociedad. El recorrido contenía en sí mismo un relato, una clara intención de interpelar a quien circulaba por esos senderos. Vislumbramos una intención de comunicar, a través de un medio artístico descomunal, un propósito transformador, una filosofía de la acción sostenida tanto por las frases guías como por la misma conversión de la basura en belleza. Esto es: la ley que sustenta este “otro mundo posible” es la unión cíclica entre deshechos, transformación y creación de belleza.
“Si quieres llegar al fin de algo, empiézalo…”
La incursión en el parque y la construcción del mismo nos trajo la conciencia esperanzadora acerca de la potencia de transformación creativa, dando permiso a la imaginación para proyectar otros mundos posibles, donde el juego y el asombro son la ley.Tuvimos así una perspectiva de libertad y esperanza. En la obra flota algo contundente: la conciencia de que todo proyecto imaginado es posible en base a la decisión y la acción.
“Todopuede ser, sólo algo es”
El Desafío ya lleva varios años en condición de abandono, y con la venta del terreno donde se ubica, la obra que Joaquín Alonso construyó reciclando basura cierra un ciclo. Ahora bien, este cierre no significa una clausura de sentido. Nuestro paso por el parque abrió una perspectiva de acción ante nosotras: interpeladas por este juego en el que entramos como participantes desprejuiciadas, fuimos atravesadas por la filosofía de la acción propia del parque. Es así que nos disponemos hoy a seguir jugando dentro del ciclo observado: partir de la destrucción y los deshechos, transformarlos y desde allí crear algo nuevo.
“Este parque fue mi sueño, puse en él mi amor de padre, esencia de abuelo, amor de amigo. Siempre serán bienvenidos los que traspongan sus puertas, cuide usted deno cerrarlas pues yo las mantengo abiertas” Joaquín Alonso
En el poco tiempo que resta entre la escritura de esta nota y el desmantelamiento del parque daremos inicio a la creación de una pieza artística que intenta documentar audiovisualmente la experiencia transformadora que nos propuso El Desafío. De tal manera sigue el juego que nos lleva a sumergirnos en un lenguaje nuevo para nosotras, intentando construir una pieza fílmica que vaya a la par del mundo de El Desafío. Nuestro mayor desafío es recrear en la pantalla una versión lúdica, una intervención sobre el régimen visual del parque.
Como parte de este juego queremos invitar a los lectores que hayan pasado por el parque El Desafío a que hagan el ejercicio de recordar sus propias vivencias, cómo la obra de arte los interpeló en su paso por el parque. Para que no mueran las experiencias lúdicas que se vivieron allí. Para que se transformen, que nazca otra cosa.
Envíen sus testimonios a: proyectoeldesafio@yahoo.com.ar
Foto por Griselda Bustelo