Registrarse Ingresar
Jueves
20
Junio
2013
El mar de coral, de Patti Smith
10.9.2012
El último viaje de Robert Mapplethorpe tiene su correlato en la aventura simbólica de M hacia el Mar de Coral para ver, con el último parpadeo, la Cruz del Sur.

El Mar de Coral

Patti Smith

Lumen, 2012

“No busques la raiz, sigue el canal”

Patti Smith citada por Deleuze y Guattari

en Mil Mesetas.

 

El último viaje de Robert Mapplethorpe tiene su correlato en la aventura simbólica de M hacia el Mar de Coral para ver, con el último parpadeo, la Cruz del Sur.

Así lo sigue inmortalizando Patti Smith, en una prosa poética que no destila el tono melancólico de las anécdotas autobiográficas, sino que cosecha el fruto de su profunda admiración por su compañero de viaje y la incondicionalidad de un amor que supera el territorio de la vida.

Textos breves que, con una musicalidad propia, parecen fractales de un mismo verso imborrable. El dato biográfico siempre lleva a la promesa hecha a un amigo que se está muriendo: la de escribir una biografía de su vida juntos, que una década y media más tarde se publicaría bajo el título “Just Kids” (conocida en español como “Eramos unos niños”), obra que fue premiada con el National Book Award. Sin embargo, El Mar de Coral no refleja el resultado de esa promesa, sino más bien el desahogo y el último grito de amor.

Veo al protagonista cobijado en su camarote, asomado al viaje por momentos, y no dejode ver ese lecho luminoso en el que Robert fallecía de SIDA en marzo del 89. La claridad de las imágenes, sumada a las alusiones mitológicas y la confluencia de lecturas simbolistas y románticas, hacen de este viaje una verdadera experiencia poética que pone a la madrina del punk a la par de los grandes poetas norteamericanos.

 

Compartir esta nota: