1. Una pena extraordinaria
Un día en la secundaria, la profesora de Historia nos contó la mutilación cultural que significó el incendio de la Biblioteca de Alejandría. ¿Cuántas obras, quizás fundamentales para el pensamiento humano, se perdieron para siempre? Es una pena a la que nunca he terminado de resignarme.
2. de donde venís, hacia dónde vas
Vengo de un pueblo chico, en una época en que no había TV ni celulares; solo un cine y una biblioteca. Después atravesé la gloriosa década del ´60, con la mochila cargada de ideales y de poesía. Ahora no sé hacia dónde voy; las señales que alcanzo a divisar al borde del camino suelen ser bastante confusas.
3. Ese film, ese disco, ese libro, ese cuadro…
“Cinema Paradiso”, Unplugged” (E. Clapton), “Bartebly” (H. Melville), “El beso” (G. Klimt)
4. ¡felicidad!
Reuniones familiares-encuentros con amigos-vacaciones-hallar ese libro tan buscado- asaditos guitarreros-los viajes-los descubrimientos (la lista puede ser muy larga; y la felicidad, infinita).
5. ¿Qué imagen le falta al aleph?
La dirección exacta de la calle Garay.
6. Ni a irse ni a quedarse / a resistir (Gelman). ¿Cuál es tu resistencia?
Me resisto a dejarme gobernar por cualquier ideología. Todas tienen algo de cepo, de trampa asfixiante. Me niego a negociar mi albedrío, la sagrada libertad de pensar. Por nada en el mundo.
7. ¿Un secreto?
(Sufro de vértigo, pero por favor, que no trascienda).
8. ¿Un amor imposible?
Niego una vez más el rumor acerca de Scarlett Johansson. Simplemente somos buenos amigos.
9. ¿Qué es Patagonia?
La Patagonia, además de todo, es también una dimensión conceptual; un “nowhere” mítico, atemporal; una gran excusa geopolítica para justificar olvidos imperdonables; y sobre todo, la ocasión (todavía a mano) de experimentar caminatas solitarias, inquietantes, por la meseta, a través de una distancia y un silencio inconmensurables.
10. Aquí y ahora.
Escribir; soñar; vivir el día.
11. La yapa: vos y la historia
Fastidia seguir descubriendo que, en muchos aspectos, nos la contaron cambiada. En el aspecto político sigue siendo un territorio impreciso, un pasado mutante, lleno de puertas falsas y sorpresas verdaderas. Quizás por eso me resultan más confiables y atractivas las historias de vida de la gente común; esos hombres y mujeres que, a lo largo de los siglos, han sido los protagonistas involuntarios de una trama en constante proceso de gestación y recambio.