Señor de las vanguardias
Oliverio Girondo nació el 17 de agosto de 1891. Realizó sus estudios en el Epson College de Londres y el Liceo Luis Le Grand de París. Se recibió de abogado (nunca ejerció). En 1911 inicia su actividad literaria fundando el periódico "Comoedia". Tras una breve experiencia teatral escribe "La Madrastra" y "La comedia de todos los días". En 1922 aparece en Francia "Veinte poemas para ser leídos en el tranvía"; luego publica en Madrid, "Calcomanías" (1925). Construye en esa época una fuerte vinculación con los jóvenes que sustentan el proyecto vanguardista de la literatura argentina, siendo el autor de la redacción del manifiesto de la revista Martín Fierro. Lleva una intensa vida literaria entre Buenos Aires y diversas capitales de Europa. Se vincula con Salvador Dalí, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Gómez de la Serna y Julles Supervielle. Las manifestaciones del surrealismo lo tienen como activo protagonista en París. También decide emprender un viaje desde Chile hasta México a fin de establecer contactos con nuevos escritores, representando a las revistas "Proa", "Valoraciones" y "Martín Fierro". Se radica definitivamente en Buenos Aires en 1931 publicando al año siguiente "Espantapájaros (al alcance de todos)" con una desopilante campaña publicitaria que incluye una carroza fúnebre y un gigantesco muñeco de papel maché por la Av. 9 de julio, logrando agotar en pocos días los 5000 ejemplares de la edición. Casado con Nora Lange en 1943, la pareja hace de su casa un lugar exclusivo para reuniones literarias, la que es frecuentada por escritores jóvenes (Enrique Molina, Alberto Vanasco, Edgar Bayley, etc.) quienes lo consideran un maestro.
Su embate decidido al proyecto cultural hegemónico a través de la audacia de su propuesta lírica le valió ser ignorado por la crítica y el campo intelectual argentino (a pesar de la fugaz reseña aparecida en La Nación con su primer texto, la que fuera extractada directamente de la crítica francesa) hasta la década del 60. Allí, las transformaciones sociales alumbraron el surgimiento de un público capaz de actualizar las posibilidades de su lírica. Su decisiva ruptura con el modernismo y sus seguidores, más la vigorosa renovación de la sacralizada zona poética de las primeras décadas del siglo, a las que contribuyó de manera notable y extensa, ubican a Oliverio Girondo como un mojón soberano de la vanguardia poética en Hispanoamérica. Muere en Buenos Aires el 24 de enero de 1967. Otras obras: "Persuasión de los días" (1942); "Campo nuestro"" (1946) y los textos experimentales que recoge en "La Másmedula" (1954); ""La Másmedula" (1963) seguido de "Yo tan yo", "Destino", "Topatumba", "Cansancio", "Mi mito", ""Ella y otros poemas"; Tradujo "Una temporada en el infierno", de Arthur Rimbaud (1959).
NOCTURNO 1
No soy yo quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.
No soy yo quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.
No soy yo quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.
No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.
TOPATUMBA
Ay mi más mimo mío
mi bisvidita te ando
si toda
así
te tato y topo tumbo y te arpo
y libo y libo tu halo
ah la piel cal de luna de tu trascielo mío
que me levitabisma
mi tan todita lumbre
cátame tu evapulpo
sé sed sé sed
sé liana
anuda más
más nudo de musgo de entremulsos de seda
que me ceden
tu muy corola mía
oh su rocío que limbo
ízala tu mi tumba
así ya en ti mi tea
toda mi llama tuya
destiérrame
aletea
lava ya emana el alma
te hisopo
toda mía
ay
entremuero
vida
me cremas
te edenizo
- 12 -
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden y se entregan.