Mi nombre es Matías Cutro y nací en Concordia, en el año 1974. Del norte entrerrriano vine al sur. Antes, viví en buenos Aires durante 15 años y estudié Comunicación Social y me recibí de periodista. Estudié actuación en el Teatro nacional Cervantes con Daniel Casablanca del grupo Los Macocos. Entonces, soy actor, guionista, productor televisivo y me sumé y me sumo en cuanto hobbie rentable se me cruce. ¿Qué tiene que ver esto con el dibujo?...todo. Todo lo que hice fue porque además dibujaba.
Dibujar lo hice siempre. “Todos lo hacemos…algunos seguimos”, dice Caloi. Pero la técnica y a tomármelo en serio lo aprendí en la Escuela de dibujo del gran Garaycochea. Allí tecnifiqué mi dibujo humorístico, como le llaman a este estilo.
Escribí y dibujé en Disney explora, en la revista escolar del diario El país, de Uruguay. Ilustré cuentos de Margarita Mainé, “Cuentos a la hora del recreo”, y el libro de cocina para chicos “A jugar en la cocina” de Choly Berreteaga y la edición de 1998 para EGB del Manual Santillana.
Actualmente, publico mis tiras cada miércoles en el blog de Historieta patagónica La duendes, dirigida por Alejandro Aguado. Y desde hace un tiempo junto a dos amigas inauguramos la marca Amigos del viento, de remeras 100 % de temática patagónica.
También apliqué el dibujo en algunos de los productos para televisión infantil en los que trabajé como “Pulgas en el 7” y “Changüí”, ambos, ganadores de Martín Fierro al mejor programa infantil.
El mayor orgullo para mi tintero es que mi hijo mayor diga que quiere ser dibujante para vivir tranquilo como yo. Si dibuja, se salva. Yo me salvé.
Sur-cunstancias, nombre tentativo para enmarcar mis tiras. Cuentan historias mínimas (reales e imaginarias). Es poesía visual, chistes simples y personajes apócrifos en un marco patagónico. Una oveja, un pingüino, ballenas y patagónicos NYQ (nacidos en otra parte del mundo y quedados por adopción en Patagonia). Comparten pluma y pocas palabras en el desierto de la meseta, el valle, la cordillera y las costas.